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sábado, 11 de febrero de 2017

Piensan crear móviles capaces de destruirse por completo



¿Recuerdas esas escenas de Misión Imposible? El protagonista recibía información de alguna misión secreta y, tras escucharla, el aparato en cuestión pegaba un petardazo que acababa con todos los datos. Pues bien, están investigando componentes para crear móviles capaces de destruirse por completo.

Hemos repetido en cientos de ocasiones la importancia de asegurar bien nuestros datos, de tomar las medidas de seguridad oportunas para evitar que cualquiera pueda vulnerar nuestra privacidad. Hoy en día recopilamos mucha información privada y sensible en nuestros smartphones, así que toda precaución es poca. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando de esa información depende una operación especial o la seguridad de un país?

Investigadores están desarrollando componentes que pueden integrarse en teléfonos y otros dispositivos y que, bajo distintas condiciones, pueden acabar físicamente con el gadget.

Smartphones que se autodestruyen



Sí, suena a película de James Bond, pero tiene sentido en algunos casos. Para nosotros, los usuarios normales, quizá es una decisión un poco drástica ‘matar’ nuestro smartphone en caso de pérdida o robo. Para esos casos existen soluciones de borrado a distancia o el bloqueo de las operadoras. Sin embargo, un “botón” de destrucción que elimine las pruebas físicamente puede ser de gran interés para las agencias de inteligencia.

Corporaciones importantes, bancos, agentes especiales… sectores en los que la información que se transporta es vital y su pérdida tiene más valor que el propio dispositivo. Los investigadores de la KAUST (King Abdullah University of Science and Technology, en Arabia Saudi) han desarrollado un mecanismo compatible con los semiconductores que encontramos en la mayoría de productos electrónicos actuales.


Un polímero se expande y acaba físicamente con los chips internos


Al activar el sistema, la propia energía de la batería sería la encargada alimentar unos electrodos y de subir automáticamente la temperatura hasta que, en un nivel de calor concreto, un polímero se expande en el interior y destruye físicamente los chips internos.

Los investigadores están estudiando diferentes formas de activar este mecanismo. Podría ser directamente a través de una aplicación concreta dentro del smartphone protegida por contraseña, también se como medida de seguridad extrema cuando un extraño manipule el terminal o, por ejemplo, combinando el sistema de seguridad con la localización GPS para que la autodestrucción se lleve a cabo al salir de un área determinada.

Pese a que todavía está en fase de desarrollo, el equipo asegura que su integración en los smartphones no tendría un alto precio (se dice un incremento de 15$ por dispositivo) y además su uso podría llevarse a otros equipos, como ordenadores, coches o wearables.

Fuente: omicrono