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viernes, 27 de enero de 2017

El teléfono móvil del futuro



Philippe Starck es actualmente uno de los diseñadores industriales más importantes de nuestros tiempos, sus trabajos han trascendido debido a su peculiar aspecto que mezcla estética con funcionalidad. Su trabajo está presente en una gran cantidad de proyectos arquitectónicos y diversos tipos de objetos. Tal vez para muchos de nosotros se nos haga más sencillo identificarlo si decimos que él fue el responsable del diseño del Mi Mix de Xiaomi.

Ahora Starck se ha unido a Jerome Olivet, otro famoso diseñador francés, para crear un concepto que nos muestra cómo debería ser el smartphone del futuro, un cambio radical que desecha por completo la interfaz de pantalla táctil, para así dar un paso hacia el uso de hologramas.


ALO


El trabajo de Starck en el Mi Mix ha sido profundamente elogiado en todo el mundo, ya que se trata del primer smartphone con una pantalla que cubre el 91% de la superficie frontal del dispositivo. Sin embargo, Starck está en contra de de la creciente 'cultura de pantallas', donde todo se está llevando a este tipo de formatos, que según él son poco prácticos, además de que dejan muy pocas posibilidades para jugar con el diseño y los factores de forma.


El smartphone 'ALO' es una contundente respuesta a todo esto, ya que estaríamos ante un dispositivo translúcido con diseño alargado ideado para encajar de forma natural en la mano. Aquí no habría pantalla ni superficies táctiles, toda la información se desplegaría por medio de hologramas ya sea en el mismo dispositivo o proyectadas en alguna otra superficie.

Holográficas en 3D

Podríamos ver desde vídeos, mensajes, leer noticias, y cualquier actividad mediante imágenes holográficas en 3D. Para su operación nos basaríamos exclusivamente en comandos de voz, donde gracias a un asistente virtual podremos acceder a las funciones que nos brinda este smartphone.

La cámara de ALO sería uno de los puntos más importantes, ya que se comportaría "como el ojo humano", siendo capaz de identificar objetos, lugares, situaciones, personas, y hasta textos, para así actuar en consecuencia, además de que también servirá como medio de proyección.

El corazón de ALO sería fabricado de una aleación de aluminio moldeado, que estaría recubierto por una carcasa de polímero flexible que contaría con capacidades de respuesta háptica. La retroalimentación sería por medio de pequeñas vibraciones o produciendo calor, aquí dependerá de lo que estemos haciendo o el lugar donde nos encontremos. Además, la carcasa contaría con capacidades de auto sanación, lo que harían que el dispositivo soporte malos tratos.

Esta idea fuera de lo convencional acerca de un smartphone se trata de un trabajo realizado para la compañía de electrónica francesa Thomson, donde tratan de sentar las bases ante un futuro que estará dominado por la inteligencia artificial y la robótica. A pesar de que se trata de un concepto, ambos diseñadores están buscando la manera de fabricar un prototipo, que tal vez no tendrá todas las funciones que desean, pero al menos quieren mostrar cómo luciría físicamente.

Fuente: https://www.xataka.com